lunes, 31 de diciembre de 2012

Decían

Me hablabas de dolor como si fuera algo inhumano, del odio y la ira, algo irracional, decías.
Yo no se nada, solo se que esto pudre, te deshumaniza y te deja hueco.
Hoy reventaría palabras de eco en mi garganta
y mi garganta se haría montaña con mis palabras.
No olvides nada de lo que yo ya no recuerdo.
Decían...

domingo, 30 de diciembre de 2012

Otra perspectiva

Me encantaría escaparme de mi y verme de lejos, al menos solo una vez.
Me gustaría ver desde ojos ajenos lo que los mios no son capaces de ver y percibir, tocar mi piel, sentir que tal me veo al llorar lagrimas ajenas, andar bajo otros pies...
a veces escaparía de mi memoria, congelaría los segundos y dejaría correr la eternidad friamente.
Esos pequeños momentos en los que desaparecerías de ti, no como aquellos que dices: ¡tierra trágame!, sino un momento diferente, como etéreo, donde el cuerpo y el alma se separan, se alejan el uno del otro para mirarse en la distancia.
Ojalá pudiera ser otros ojos donde poder mirarme, saber saberme...
Pero por desgracia, aun no existe un espejo tan fiel que el de uno mismo, ni perspectiva tan amarga que la de no saber verse.
Si pudiera decirme algunas cosas, no diría ninguna, yo creo que no hay mayor belleza que la de descubrirse, dia a dia, segundo a segundo y por su puesto ser-se

Re-fresco

Y toda su vida la pasó mirando hacia delante
o al menos eso pensaban.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

No.

Ya no quedan puertas abiertas para este corazón vacío.
Ya no hay vedas donde puedan traspasar las penas.
Lo siento, pero arranco lo poco que quedaba de todo esto, lo tiro al mar.
No me convencen los días ni las horas.
Me rindo, tiro la toalla, no se perder contra esta lucha tan amarga.

Me miro al espejo y a veces la pena sobrevuela mi estampa.
No lo entiendo, no se que hice ni que he hecho.
No se que pasa.
Qué pasa conmigo.

Maduro como una pasa y exijo
que ya no hay nada ni nadie en mi orilla
destrono mis sentidos y los limito.

Ya no hay puerta que deje entrever mis dolencias.

No, no y mil veces no.

"Y si la vida es un instante hoy quiero olvidar que existo
quiero escapar a mi desierto sin ser visto
Salir de este círculo,
volar a otro lugar quedarme quieto,
allí la soledad es mi amuleto [...]

quise compañía y obtuve un monologo
quise un final feliz y me quedé en el prólogo
la droga es el peor psicólogo, nunca curo mi ahogo
solo quiero correr a otro horizonte y estar solo."

sábado, 22 de diciembre de 2012

Una melodía que se rompe


El espíritu duerme sobre hojas caducas, la noche ha florecido sobre mis manos: se siente el abandono sobre la piel.
Preguntas que surgen y deambulan entre las ramas, los ojos llorosos de no ver nada y la niebla cae, dejando el horizonte gris y hastío.
Es una pena, una gran pena que no sea otro momento, en los que sabía cuales eran los caminos correctos, ahora me tuerzo y me acojo al destino o lo que queda ya de el.
Me lleno de cansancio, pues no hay nadie al otro lado de la hoguera, nadie que fume la paz en esta madera tallada de desengaños y poco a poco la lumbre se apaga, la llama se hace hielo y la noche oscurece.
Me miro en lo que queda de sombra, "eres el mismo en el fondo" me digo y pienso en que tan solo cambian los errores.
Voy tirando la toalla, a mí que llamen a mi puerta, que busquen con la llave lo que hoy empiezo a enterrar en la arena.
Solo quedan los restos podridos de un músculo insano que poco a poco se parte y los remiendos ya no valen.
¡Ay, soy un novato en esto de los sentimientos y viejo de emociones en el corazón! Jamás pensé que me llevaría a la locura una tortura de una guerra sin ganar y unos viejos asesinos que siguen queriendo regresar.
Será el karma, amigo, serán las cosas buenas que dejaste pasar.
Y en el silencio brame el aire, el sonido de un hueco en el alma que deja pasar los cuerpos de este mar de muertos.
Mi destino es el infierno, vagando sin sentidos a un lugar que nadie conoce, sin mapa y sin ayudas... y me escondo en el fondo de un baúl, sucio y arañado por la edad, polvoriento, pues nadie lo puede tocar.... marco la equis en el camino y tiro el mapa de mi destino en una botella a la mar. A la mar sedienta de corazones sin igual.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Puta.

Escupo, en las mañanas, escupo, en la sonrisa matutina y en los buenos dias.

"Que no me da la gana pasar media vida
buscando esa droga que tal vez no exista.
¡no me mira el sol que no me mira
si no me viene a ver una sonrisa!
y se me sale dando pedales
sin mi permiso una lagrimilla.
¡no me mira el sol que no me mira
si no me viene a ver una sonrisa!
y se me sale dando pedales
sin mi permiso una lagrimilla.
"

martes, 18 de diciembre de 2012

Del aire y del viento

El viento, ese gran enorme soñador que eleva los momentos, los deja pasar y se los lleva. Las manos arrastran deseos, se contonea al moverse con el silencio implícito de las palabras que se quedan, un poco menos de ayer sobre la montaña, un poco menos de lo que pudiera...
Entonces a solo un paso titilan las estrellas, en esta noche sombría llena de magia y deseo, sentado a la vera de una piedra y con sueños en las manos, dejo caer los momentos uno a uno, uno a uno y poco a poco.
Que con los pétalos de una flor en este solitario valle recorren separados de sus estambres el aire que sopla y susurra.
Que no queda nada y a la vez todo, mirando mi sombra a la luz de la luna llena.
Es una noche y el viento me sobrevuela. Solo un momento en algún lugar distante en el que el hombre y la tierra se convierten en un ser, solo uno: el pensamiento y la forma.
Y solo ahora surge la distancia en este mar etéreo de la realidad de los hechos, miles de dudas para una sola pregunta, mientras tanto:
es de noche y en este valle vacío surca el aire a sus anchas...

viernes, 23 de noviembre de 2012

Ni dios ni amo

La mayoría de las veces me levanto lento, como esos amaneceres que tardan en ocurrir. Entonces me doblo, retuerzo el estómago y me dejo ir.
Son las pocas ganas y el prejucio, son esas cosas que ya no puedo oir. Me voy de lejos en lejos, con las puertas entreabiertas y los susurros en alguna parte, de algún modo.
No tengo ni dios ni amo, no tengo esas cosas que encierran el cuerpo. No quiero, no me hace falta.
La gente llora, transmite su agonía al mundo, y desde mi montaña, veo, exijo cada vez más y me amontono. Porque no hay nadie, nadie ni ninguno.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Mamá, quiero una guitarra


-Mamá, quiero una guitarra
No se cuantas veces le dije que la quería. La deseaba sobre todas las cosas...
Fuí haciéndome mayor con el tiempo, como todo el mundo, fueron pasando los años, y yo seguía sin guitarra.
Ella, lo veía como un trasto inútil, uno de mis empeños e impulsos por empezar algo que nunca acababa. Pero no, yo cerrado de cabeza le decía una y otra vez que no...
Mientras más pasaba el tiempo, más me fijaba en los sonidos de la guitarra, las canciones que dividían los acordes para ella y luego conocí al bajo. Pero no era tanto como ella.
Lo tenía todo: el sonido en cada melodía, la sensualidad del tocar cada una de sus cuerdas y esa forma de mujer que la hacía aún más deseada...
Yo quería una, como Paco de Lucía o como Jimmy Jendrix... daba igual, yo solo quería una guitarra. Mi guitarra.
Pronto me mudé de casa, cambié los hábitos y me hice independiente, pero no olvidé que tanto la deseaba y trabajé para conseguirla. Sí, al fin sería mía.
Cada mañana, al ir al trabajo los escaparates hacían de mí grandes estrellas, y al fín, un día ahí estaba ella: aguantada entre cuerdas al fondo del escaparate. Color madera de cerezo. Un brillo que ni el sol de la mañana podría hacerle sombra...
Al día siguiente, sin más tardanza quedé con ella, en su tienda y me la quedé. Fue mía. Es mía...
Ni los barquitos de juguete ni las bicicletas ni patinetes me hacían tanta ilusión como ELLA.
Ella me hacía compañía en las noches a solas. Tocándola a ella, durmiendo en mi misma habitación. Sí, estaba enamorado de sus cuerdas y su sonido.
Poco a poco empecé a tocar con más y más ímpetu, llegando a sacar melodías increíbles que nadie llegó a escuchar.
Pero entonces se acabó la soledad, conocí a otra. Otra de carne y hueso, un día en un bar.
Primero una noche, luego dos...
Llevábamos dos años de novios y ella me dijo "te amo", llevábamos seis y nos fuimos a vivir a la misma casa. Llevábamos ocho y el pequeño Nícola le dijo a mi mujer:
- Mamá, necesito una guitarra

sábado, 17 de noviembre de 2012

Nao


Permanece, no se, de esa manera permanece. Como el mar al filo de la arena, que aunque cambiante sigue y sigue ahí.
Sonríe, sonríe a la vida y a las pequeñas cosas, las cosas que más valen las que más cuestan, las que nadie ve ni siente.
Escucha con el corazón, vive y siente hasta el último segundo como el tic tac de un reloj, sonríe, mientras llora y sonríe.
La verdadera forma de amar lo que sientes, si en cada momento se pierde la fe, persiste, como un muro de piedra que se hace al caer de las rocas.
Son sus horas y siendo pequeña, grande: tan cerca y tantos abrazos y caricias, tantas palabras...
Los pies en un suelo volante, con una nube refractora de realidad, el aura de los sentidos: siempre sonríe.
Si tuviera que de ella destacar un solo gesto es la sonrisa que explota desde dentro, te impregna de vida, porque brilla con luz propia: una de esas pequeñas luciérnagas que aparecen y desaparecen, que vuelan y no están pero siempre vuelven.
Tan rápido vuela, va y viene, pero permanece, siendo cálida su voz y sus palabras, sus buenos dias, buenas noches y bellezas varias. Y si no fuera porque parezco minúscula a su lado...

jueves, 15 de noviembre de 2012

15 del 11

Fin de año.
Se terminan mis 25 para pasar al 26, cada vez más cerca de la treintena.
Hace mucho tiempo que empezé a escribir este blog y todos los años por este dia me gusta recordar todo lo que ha pasado en el año.
Ha sido intenso: desde el 15 de noviembre del año pasado hasta hoy han desaparecido personas que consideraba importantes en mi vida, pero por cuestiones que no quiero publicar aquí he llegado a la conclusión de que ha sido mejor que ocurriera. Supongo que 26 años son muchos para alguien como yo, que mis cambios y mis dia a dia no son fáciles, pero no por ello intento amortiguar el camino.
La gente se va, sí, y cuando pasan estas cosas las veo como un "para siempre" y un "hasta nunca". No todo el mundo está hecho para todo el mundo y cada uno escoge su camino como más le convenga, eso es cierto: a veces luchas y te quedas, otras te cansas y sales a correr. Supongo que no era su época ni tampoco la mia. Considero que hay un escalón que jamás se podía subir o bajar según se mire. Esto ha sido así. Adios y punto.
Encuanto a la otra persona que he decidido echar de mi vida, las noticias y una serie de eventos me han echo decidir hacerlo definitivamente, he tardado 4 años en hacerlo y toda mi vida para darme cuenta, pero si a alguien tengo que señalar, sin duda alguna es a ti.
También han habido cositas buenas, he conocido a gente estupenda pero sobre todo he recuperado a otras, Irene, por ejemplo. (Como) Mi hermana, una de las pocas personas a las que puedo considerar como una verdadera amiga, a pesar de algunos malentendidos considero que es una de las personas que más me conoce sobre todo por dentro y a la que más quiero y me ha demostrado estar ahi aunque sea a lo lejos.
Los demás, verdaderamente siento muchísimo haberme apartado de vosotros por amor, de haberme sentido tan sola realmente porque no me daba cuenta que habían cosas que se estaban cayendo y vosotros érais mi punto de apoyo.
Gracias a Yousi, por ser como es, por esos momentos a solas hasta la madrugada, por compartir mis ilusiones y mis penas, lo siento por haber dudado, haberme doblado y alejado. Esta es otra de esas personas que guardas muy cerquita del corazón y de las que sacas las fuerzas que hagan falta para poder ayudarle. Gracias, mi pequeño saltamontes.
Gracias también a esas personitas que me crucé un mal dia del verano, por dejarme conoceros y conocerme, porque aunque no os vea, os tengo presente en mi dia a dia, y cuando surge algo por mi cabeza no dudo un momento en correr a buscaros. Ya sabéis quién sois y sobre todo, aprendo a saber quién soy.
También ha conocido a más gente en el transcurso de este año, pero prefiero mantener al margen mi comentario acerca de ellos.
Otras de esas personitas que han ido entrando en mi vida es ese catalán con habla particular, al que busco cuando necesito hablar y al que escucho cuando necesita desahogarse. Gracias Zorkam y gracias al frikismo que nos une.
Myriam, quiero estar más cerca de ti. Sólo eso.
Xavi, nos queda un largo camino, ésta es solo la punta del iceberg. Pasito a paso se hacen grandes cosas. Gracias por estar y por preocuparte por mí en tan poco tiempo, te debo muchas cosas, pero deja que el tiempo discurra y ocurra como quiera.
Álvaro, mi pequeño amour, me gusta verte crecer y ser tan puñeteramente auténtico. Sabes que te aprecio y te adoro y sobre todo te apoyo en cualquier cosita.
También he contado cosas y me que equivocado de persona al contarlas y a otras he omitido cosas que deberia haber contado. Fallo mio, nunca mais.
Recuerdos del pasado muy muy pasado que se borraron y volvieron con personas que habian desaparecido, no se si es bueno o es malo, pero si es lo que es: parte de mi vida.
Me da mucha rabia el agradecer persona por persona porque siempre hay nombres que se quedan detrás, pero hay una persona que le tengo que agradecer todo mi presente: Mi madre.
Mi madre me ha demostrado en este año muchísimas cosas que daba por perdidas y sinceramente, sin ella no me estaría formando como persona en el mundo de hoy. Gracias Mamá, gracias por la ayuda que me das dia tras dia y los momentos difíciles, se superan.
Cambiando de tema: ayer, le pusimos nombre. No se si me asusta, no se si me acojona, pero es un paso un camino que tengo que seguir andando por mi felicidad y otra cosa no se, pero luchadora soy un rato.
Gracias a todos los que están y de nada a aquellos que se fueron.

lunes, 12 de noviembre de 2012

viernes, 2 de noviembre de 2012

De infiernos y caminos


Si no fuera por las palabras que quedan escritas en un papel de teclas, de las emociones que una y otra vez me llenan y me elevan. Si no fuera por lo que no se ve, no echaría de menos la ausencia.
Que veo ya sin ojos, pues mis sentidos se entumecen a veces de miedo a veces de demasiada explosión.
Y cada segundo que pasa es uno menos para poder ser, sentir, creer con los ojos.
Siempre desde dentro, pues tengo ya la sonrisa rota de las palabras que otros dejaron en mi voz, en mi mente, en mí...
Si todo fuera risas y no lo es, que temo más de mí que de ningun alma, me tiemblan las manos de ser y los pies me arden de seguir andando, que he llegado al infierno dándome de bruces con los cuerpos que se quedaron atrás.
Soy un alma en pena, de esos errantes que andan sin saber dónde y sin saber cuándo, y a veces la luz llega, quizás muy al final del túnel y uno con miedo eleva las manos, deja caer el cuerpo y magullado pregunta: ¿cuándo?
Yo, que medio muerto estoy, que me he ido y he vuelto miles de veces creo que ya es hora de romper ese círculo, seguir andando, como todos, cerrar las puertas a lo pasado, ser un hoy no un ayer mal escrito, perdonar lo olvidado y ser, simplemente ser.
Que no hay puertas que malcerradas por donde las sirenas canten, que no hay luz detrás de mi, sino delante.
Y hoy por hoy, si no te vas, atravesaré el Hades con menos pesar que ayer.

lunes, 29 de octubre de 2012

Duelo

Escribiré lo que cuentan los ojos, que aceleran los sentidos, los deja congelados, medio cuerpo frío y otro casi quieto y medio ahumado.
Se me cierran los ojos y veo, con las horas varadas en este mar sin sueño que no hay más que preguntas de segundo en segundo.
Y mi piel ¡oh, mi piel se estremece! dejándo las lágrimas asomar por mis mejillas, que no de tan bello que fuera la sonrisa se me iría, a alguna parte, de este cielo compartido.
Las nubes son mi cabeza, que viene y que va sólo pensando en un segundo menos, pero disfruto tanto de esta ventana, de estas vistas hacia el mar, que me ciega, que me droga, que sin sentido me deja
Y entonces llega la compañera sapiencia y lo rompe todo como siempre apagando la fiesta yo la digo que se calle, que solo quiero sentir con cada poro de mi piel, con cada punta de mi pelo. No me echa cuenta y me entra el miedo, pero a pesar de todo, es tan bello...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Ya no queda nada.



Una vez que lo entiendes, que lo sabes, que ya no te preocupa y te resulta indiferente. Una vez que te das cuenta que el doler no merece la pena, ni la pena si quiera por algo que ha debido pasar y no ha pasado, cuando ves que ya no hay llantos, ni lágrimas ni tristezas, ni compasión ni queda nada, lo único que queda es la absoluta indiferencia de un "me da igual" muy grande. Esto es así, así es la vida y así se lo hemos contado. Las relaciones terminan, no todo el mundo es compatible, no todo el mundo sabe estar con otro mundo. Somos indispensables de nuestras vidas, nos movemos con nosotros y buscamos al amor corriendo para que nos ayude a pasar esta triste vida.
No echo de menos nada.
Ya no hay nada que echar de menos.
No te quiero.
No te amo.
No me gustas.
Eres solo alguien que ha pasado por mi vida en un momento determinado y ya no duele recordarlo.
Te has ido y yo también lo he hecho. Solo queda caminar por caminos distintos, nos hemos cruzado en nuestro gran vagón de la vida y cada uno ha caído en su parada y ha proseguido su viaje. No somos nada el uno para el otro. Una vez más alguien cae en ese gran pozo de la indiferencia, una vez más alguien no va a salir de allí, una vez más comienzo mis andadas y tu las tuyas. No hay dos ni uno. No hay nadie en esta casa que se construyó. Ni en estos sueños que alguna vez tuvimos.
No hay un "si hubieras..." todo ha pasado y el viento se lo ha llevado, el fuego tranformándose en humo y en humo, sin cenizas se queda.
Hola buenas tardes, he venido a renovar mi espíritu y mente ¿qué hacemos hoy?

martes, 23 de octubre de 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

Vacío

Te encanta dártelas de sabedor, de inteligente, de caballero, de alegre sonriente, cuando solo te faltan los cascabeles para ser un payaso.
Solo cambias las novedades según te vayan viniendo: ahora me canso, ahora unas, ahora otras.
El vacío de una mente vacía, con la profundidad del saber en el ano, que si una niña guapa, que si meterla en caliente.
Te preocupas tú mismo de ti, buscando todo lo que te falta.
Huías de una "niñata", y la responsabilidad también te salía cara.
La disparidad del pensamiento, del decir cosas y hacer otras, del querer unas y olvidar otras.
El pensamiento de un adolescente que todavía no ha visto nada, ni mundo, ni críticas ni nada.
Eres nada, vacío, un niño sin aptitudes, con un juguete en la mano y un porro en la otra, creyédose mayor sin ser nadie. ¡A dónde van!
No les entiendo, a dónde van.

martes, 16 de octubre de 2012

El mar


Amiga, el mar, qué decir de él que no se haya dicho ya.
El mar, la mar, tan grandes y tan deseados, a la vez que sueño de los poetas, anhelos de los ermitaños, donde el oleaje te lleva y te trae, la calma, el atardecer, las nubes, el agua, los barcos, las gentes, la orilla, las aves. El mar.
Tan inmenso y deseable, esa sensación de paz entre cada poro de tu piel que te arrastra con la felicidad.
Sin embargo, el mar es una veganza, te mira desterrándote de la tierra y cuya profundidad es tan sublime que caer en él dejándose llevar y levar y llevar puede ser tan peligroso como bello es el canto de sirenas para un marinero varado.
Y hablan de marineros sin cesar, que escuchan cánticos lejanos, marineros perdidos, barcos y demás.
¿Qué es un barco en el mar? ¿qué es un pasajero sin rumbo, un vivo sin aliento, una flor sin olor...?
¿qué le falta a esta vida para esa completud? ¿dónde está la orilla y es más: quién es El mar?
Habiendo existido de tantos en tantos que en sus profundidades se ahogaron, se transformó en un mar de muertos, de pasajeros directos al infierno, de almas en pena condenadas a vagar.
Le pagamos el paseo sin saber hacia dónde nos podía llevar.
Nosotros, los condenados, que sobramos en esta tierra llena de espanto y miseria, la luz de la primavera no nos permite llegar al suelo, la ceguera del contraste entre las caderas del día nos deja en el arrastre y una y otra vez volvemos.
Y ya decían que la caverna era distinta, si los ojos se abrían a lo nuevo y para nunca poder volverlos a cerrar.
Las gentes y sus disputas, el aire y la tempestad que se acerca. Yo tanto tiempo ha también de todo aquello, que olvido lo que siempre dije que recordaría.
No se sin manos poder estar si no fuera que de gritos de ellas saliera.
Somos más que tu y yo, lo que nos puede, el oleaje del pasar cada día que vuelve y vuelve de nuevo para de nuevo volvernos a ahogar.
Y mientras busco mi salvavidas, me pongo mi traje barato de bailar la música que la última orquesta llegó a tocar en ese trágico naufragio, que no es en otro sitio, amiga, que en nuestro mar.

viernes, 12 de octubre de 2012

Alegría predefinida.

He forjado esta sonrisa día tras día, con sudor y trabajo. No te mereces ni mis lágrimas ni mis risas, si no estás para la una tampoco para la otra. No te lo mereces. No me mereces.
Siendo los ojos diferentes, mirando siempre más allá de lo que puede el abismo, el inconsciente se abruma, las trabas de la realidad que siempre permanece te mira, con la frente torcida y la sonrísa picaresca de que algo está esperando.
Y no es otro que tú, en un estado omnisciente, poco consciente y a la vez dormido, donde las circunstancias te atronan como una tormenta de verano. Un buen día, sin saberlo, el sol se apaga y comienza a llover, desesperado por irse, por esconderse, cansado de iluminar se tuerce y vuelve a llegar la oscuridad.
El cerbero en la puerta, otro que te mira con deseos inhumanos, pero como la oscuridad ya no nos asusta, encendemos una vela, de esas pocas que permanecen escondidas en aguna parte de tu pantalón.
Yesca y pedernal.
Una chispa y adiós.
Su cara más cerca de tí de lo que imaginas, sus babas mojan tu cabeza, la rabia del perro te ahuyenta, pero no. No. Le miras a los ojos y le dices: NO.
Una vez el can fuera, las puertas cerradas te esperan, es el infierno infinito, el tuyo solo que debes atravesar con tus propios pies.
Y estando en el fuego, con la mente candente de recuerdo, te ahogas, sin respiración te quedas. Pero no, seguir andando y no, simplemente no.
Tras mese, años o media vida quizás consigues llegar al sol, tu solo, con tu abismo, y miras atrás, medio ciego y con la piel húmeda, los ropajes rotos, más viejo que ayer y viendo todo ese camino, sales al fondo sintiéndote tú en cada instante, porque lo has vencido, porque has podido. Y de nuevo forjándote la armadura, sales valeroso del combate. Sonríes, te miras y ya no eres el que era, eres el que simple y complejamente es.

jueves, 11 de octubre de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

De tempestades estamos hablando

En el momento en el que se a la calma, la tempestad comienza a asomarse y llega casi sin avisar, aunque ya lo sabes igualmente llega.
Los sentidos comienzan a sumarse unos encima de otros y llega el odio, la rabia, la ira. Llegan todos esos sentimientos a la vez, tienes ganas de tirarlo todo por la borda y escapar en el mar, aún sin saber nadar y sin salvavidas.
Te sientes impotente a la vez que raro, los días pasan, las situaciones van cambiando y no querías que pasaran pero lo han hecho. Ahora solo queda plantarle cara al asunto y decir: ¿aquí qué pasa? con toda la chulería del mundo.
Si no fuera porque me duele no estaría escribiendo esto, si no fuera el por qué me duele yo no estaría sintiendo esto.
Y qué pasa? pasa que te duele haberte equivocado, haber creído las promesas de un indecente, pasa que que te has mostrado débil ante sus absurdas sonrisas, pasa que le odias, 300 veces por segundo.
Pasan los recuerdos en el aire, el despegue de la ida, el movimiento de las palomas al asustarse, pasas tú por delante mía y yo mirándote con desdén.
Lo bueno y es lo que uno teme con estas cosas de lo que llaman "amor" y "amar"  y todo el tema del corazón, es que el tiempo pasa y se queda en nada, en nadie, en indiferente, ni pa'tí ni pa'mi y ardo en deseos que eso pase.
De mandarte al pozo y que te hundas, de si se algo de ti que me de exactamente igual, como si oyera llover. Todo esto pasa, siempre pasa dejando una huella imborrable en el alma que permanece de por vida.
Aléjate, sigue corriendo como loco y manda una postal cuando llegues, a lo mejor (fíjate tú) aún te estaré esperado.

domingo, 7 de octubre de 2012

Armadura


Siempre me había considerado una de esas chicas débiles que caen en el enamoramiento, en la imposición de otros, en la vergüenza del decir pero cuando te tratan como una mierda una y otra vez vas cambiando tu punto de vista, empiezas a coger partes de armadura de hierro forjado y pegándotelos a la piel con tu propio sudor, comienzas a hacerte uno con ese metal.
Cada vez los golpes duelen menos, pero la armadura retumba más. Que tengas hierro casi fundido en la piel no significa que por dentro tambbién lo tengas, de hecho los golpes duelen y se quedan resonando como una campana de una iglesia en día de entierro.
Cuando te pones esa vestidura tan incómoda, cuando sientes que tienes demasiadas cicatrices incluso para sonreir y que han sido soldadas con vivo fuego lo que te duele ya no es el mundo, ya no es nada, eres un indolente que ahora sabe parar los golpes con la punta de la nariz.
Y dices no.
No, no y no.
Tu no entras en mi vida, tú estás fuera de la mia.
Pero un dia te cogen con las defensas bajadas, con el culo fuera y te hacen creer que es mejor mirar hacia fuera de la armadura que hacia dentro. Le dejas entrar, permites que mire tu mundo, crees que te entiende y que al fin alguien ha sabido levantar todo ese hierro para tirarlo como chatarra.
Te quedas sin nada, te quedas en pelotas te quedas contigo mismo pensando en que te protegerían.
Pero no.
Un día sin avisar se dan la vuelta, te miran en bolas, te escupen a la cara diciéndote que estás absurdo totalmente en bolas, te pegan una patada y se van.

Y se van.

Dejándote roto, con las manos vacías y con la piel a medio curar.

Te cagas en su vida, en mí por el descuido y en el mundo entero preguntándote por qué por qué y por qué.

Porque te equivocas. Porque todo el mundo lo hace. Porque no ves el futuro. Porque no veías que era un imbécil. Y porque mucha gente lo es y nadie se mete en tus ojos.

Piensas en que la gente que se te acerca no tiene porqué tragar con tus asuntos ni con tu mierda, te abres porque crees que lo merece y una vez más te encuentras con el pecho abierto y con una patada en el corazón.

Como dice Ella, el día que entres en el pozo llegará y no saldrás de ahí jamás. No voy a sacarte NUNCA.

"Sé que la soledad es mala pero creo que hoy la controlo,
me olvidaré de seguir cualquier tipo de protocolo
Como la luna en el cielo, verás que sólo me quedo
solamente con mis penas, solamente con mis miedos
Como la sangre en las venas, como el muerto tras el duelo,
dejaras que aquí me quede con mis dudas y con mis celos
No quise montar escenas, si te sirve de consuelo
pero ya me estaba ahogando con las trenzas de tu pelo

Ay, déjame pa que me quede sólo y a merced del viento,
déjame pa que haga el tonto niña pronto me arrepiento
Déjame que me lo piense más de lo que me lo pienso,
que este mundo para mi solo es suficientemente intenso

No es sencillo, es delicado ya que conozco al dedillo
tu silencio y tus murmullos
Has venido y me has hablado
y ahora yo como un capullo dentro de mi vida te incluyo
Y sustituyo la razones que ayer me dicto mi orgullo
agachando la cabeza, negando que ya soy tuyo
Sin que nadie me lo cuente hace ya tiempo que lo intuyo
y ando loco por la calle reprochándome detalles,
con miedo de que me quieras y con miedo de que me falles

Yo que estaba aquí sentado dando a mi vida sentido,
y has venido y me has hablado, y ahora me siento perdido
No soy más que un desgraciado, no quise armar tanto ruido
Solo siento haber estado demasiado distraído"



Hora Zulú. Con las trenzas de tu pelo

sábado, 6 de octubre de 2012

Tortazo

La mitad del tiempo me la paso pensando en cómo cambia el viento de parecer, de las manos que la rama coge se ausenta, de los ojos que pasean distraídos sin querer ver nada, se molestan.
Te hartas del aire y de su necesidad de respirar, te hartas de ser inhumanamente libre y preso de tus negaciones. Te hartas de tí mismo por haber sido sin haber querido serlo.
Meciendo las manos el oxígeno se eleva, las cuatro plantas de la tormenta se tornan en tu camino y tropiezas y te levantas, tantas veces que solo pareces tropezar.
Y te hartas, te hartas de nuevo del aire, del viento, de las manos, de los ojos distraídos, de las formas, de los sinsentidos, de las carajas, la parra, la edad, el pelo, la boca, el puto recuerdo que no existe.
Te hartas de ser existido, de existir siendo nadie y dándolo todo.
Y mientras la navidad permanente en el polo y el verano en Sudamérica. El tiempo permanece tal y como se va. Y ya no hay, ni minutos ni segundos ni horas.
Has saltado al vacío con la mochila del Mercadona, no te preguntes si muevo la boca e insulto.

jueves, 4 de octubre de 2012

¿?

Ahora me pregunto: ¿qué hacía contigo, digo con nad... digo... qué hacía?

lunes, 1 de octubre de 2012

El príncipe de la felicidad

Y, obviamente, como era niño no entendió que lo que sucedía era una guerra. Entonces jugaba y jugaba a ser quien no era, creerse sus propias mentiras, a colgarse de los árboles como un loco, persiguiendo a las ardillas.
La gente moría, y el no lo entendía. Iban y venían y él, despreocupado jugaba con sus soldaditos de plomo... Ay! cuánto te queda por saber de esta mala vida.

Putas y rameros


Tu sabes lo que quiero decirte cuando te refieres a los defectos de los demás ¿no?

La torre de Házar


Siempre quise tocar el sol…
Andar por encima de las nubes…
Mirar a la luna cara a cara
Y hablar con ella mientras anochece
Para ello…mandé a miles de siervos de mi imperio a construir una torre, una torre gigante, el más grande de los edificios construidos hasta ahora…
Mandé a uno de mis dignatarios a llevar el mensaje por todas mis grandiosas tierras para que campesinos y obreros de mala muerte se dirigieran a palacio a la mañana siguiente
Llamé a uno de mis arquitectos, para que en el transcurso de la noche realizara esta maravilla de lugar, lugar que sería recordado toda la eternidad.Pasó la noche y llego el día, yo, dormí tan tranquilamente como siempre, soñando que tocaba el sol y no me quemaba, que con solo alargar mi mano tendría la luna y sería mía…
Sonaron los tambores y el gallo cantó al amanecer, todo estaba dispuesto, me vestí mi bata de los domingos y de festejos, pues aquello a lo que me dispuse a hacer era digno de una gran celebración.Me acerqué al balcón y grité a la muchedumbre que se pusieran a trabajar, yo me adentré de nuevo en mi gran palacio y avisé a voz de pronto a todos aquellos que se hallaban en mi castillo para que se pusieran a trabajar preparando una gran fiesta, por todo lo alto, con oros, uvas y champán, los más ricos manjares y de postre dulces caramelos que sabían a trozos de cielo que se derriten en tu boca.Mandé invitar a caballeros, a altos señores, a sus damas y sus pequeños y grandes chiquillos, todo iba bien, veía como la torre avanzaba desde mi ventana, cubría parte de mis tierras, y me daba igual quedarme sin un poco de trigo durante este año para desayunar, LA torre, MI torre se encontraba en construcción y…si mis cálculos no fallaban, al anochecer ya podría festejar el estreno.
Llegaron en sus blancos y bellos caballos todos aquellos invitados, y comenzamos la celebración, muchísimos buenos manjares y vino, y la mayor sinfónica del país se encontraba tocando sus oberturas para mí, mientras yo me acomodaba en mi poderoso trono…
Al anochecer, mis dignatarios me avisaron de que se encontraba a la mitad, que no daría tiempo de estrenarla en el mismo día y ardí en furias, eché a la muchedumbre del lugar y me dirigí a mi genial obra…
Al pisar la primera piedra, uno de los capataces se acercó a mí y postrándose de rodillas me dijo algo que no podía entender, repetía lo mismo una y otra vez y yo no lograba entender…Me acerqué al obrero más cercano, le pregunté que era lo que pasaba…y éste respondió pero de otra manera y con otra clase de acento, por lo que pude observar, éstos no eran del lugar, y mi ira aumentó cada vez más…
Me paseé por el lugar, maldiciendo a cada uno de mis siervos por haber llamado a otros que no eran puros de las tierras de Házar, de mis tierras, con los más puros hombres, con la mayor fuerza, con la mayor fertilidad de las mujeres, así como guapas, simpáticas, alegres y bellas…todas.
Seguí observando mi grandioso sitio, y aquellos siervos no castos peleaban entre unos y otros, a gritos, pero al parecer cada uno hablaba un dialecto distinto de lo que creí que sería el mismo idioma.Volví a dirigirme a castillo y allí me enfrenté con el encargado arquitecto y con mis mandatarios y mensajeros...Les pregunté qué era lo que pasaba, porqué la torre aún no estaba terminada, porque habían mandado a servir a hombres que no eran de este país cuando mis lugareños eran los mejores y más fuertes hombres de las tierras cercanas y lejanas…Entonces todos me empezaron a explicar y a dar razones…
Mis mensajeros me contaron que habían llamado a todos los cercanos del lugar, a todos los varones vivientes y habitantes de Házar, y entonces no lo entendí..
-¿Cómo es posible, pues, que si son de mi querida y amada Házar, al hablarles su rey no entienden su lenguaje?-
El arquitecto me descubrió la verdad…
-“A mediodía, mientras todos los trabajadores entonaban al unísono la misma canción, hubo un pequeño estupor en la tierra y las nubes cerraron el cielo, de ellas apareció una mano, una mano gigante, blanca, como de lo más alto sagrado, abrió su grandioso puño y de ellas surgieron miles de letras, millones de letras diferentes, sin componer ninguna frase, sin decir nada, solo volaron alrededor de la poderosa obra y los obreros comenzaron a cantar canciones distintas con distintas voces, que sonaban a panal de abeja en puro apogeo, y entonces los mandamos a callar…pero ellos no entendían nuestro lenguaje. Entonces descubrimos que aquella mano que dejó aquellas letras caer y luego, sin decir adiós ni porqué se fue, había corrompido el lenguaje natal de la tierra y cada uno comenzó a hablar por su cuenta como si con ellos no fuera. Intentamos mantener la calma y llevar el mandato adelante, pero fue imposible, faltaban los materiales, los cimientos eran demasiado dudosos y los obreros no podían trabajar, pues al no entenderse entre ellos, no se podían coordinar”-
Yo, pues, abrí los ojos y comencé a reaccionar
-¿cómo es esto?,¡¿Dios nos ha mandado un castigo?!-grité en sollozos-He querido atravesar el cielo sin su permiso, pero allí solo se encuentra Él, he querido llegar a lo más alto, pero no puedo quitarle el sitio a lo que me ha dado siempre la fe. ¡Dios mío perdóname!, me arrepiento de mis pecados, se que no hice bien en realizar semejante obra de arte sin antes preguntar! ¡He obrado mal, y lo sé!, pararé éstas y dejaré a mi hermosura en paz y tal como está, miraré la luna desde lo alto, sin poderla tocar, observaré las estrellas de lejos, sin podérmelas llevar, y el sol, será mi perdición, pues su luz y esplendor no pueden ser míos, ya que éste sirve de guía para toda una tierra llena de gentes que lo necesitan más que yo.-
Y entonces caí al suelo y comencé a llorar, nada me servía de consuelo, Dios se había enfadado conmigo por intentar quitarle su lugar, y tan siquiera pedirle permiso para poder entrar.Entonces cuando me quedé seco de lágrimas y no podía llorar, me levanté con las pocas fuerzas que me quedaban y anduve hacia la ventana más amplia del salón, miré a mi maravillosa arquitectura, llena de columnas salomónicas de oro y mármol blanco, con grandiosas cúpulas que miran sus barrotes de oro que las corona a cada una de las más grandes estrellas, y justo al retirar la vista, un gran estruendo resonó, se movieron cristales, copas, cuadros, cayeron cortinas, vidrios y lámparas de araña con cristales de zafiro…miré de nuevo aquella obra a la mitad…Y justo al centrar mis ojos en el capitel de la columna central de la puerta, mi torre se desvaneció, llevándose a obreros por delante, a casas que se encontraban cerca del mismo, a barcos de la laguna cercana y animales de tierra y agua.
No pude tocar el cielo aunque lo deseé
No miraré a la luna cara a cara aunque me lo imaginé
No pude quedarme con el sol, aunque luché
Pero mis ansias de tenerlo rápido, de no esperar lo debido, ni preguntar al Todopoderoso por si se podía molestar, hizo que Dios me castigara, que mis obreros no se entendieran entre ellos, y que las bases de la obra fueran vanas y sin sustento
Después de todo eso morí con mis anhelos, y Dios continuó su castigo, pues es imperdonable ser egoísta y actuar con vanidad, sin pensar en las consecuencias de mi rapidez mental…Ahora estoy castigado a coger una a una cada estrella, con mis manos desnudas aunque queman, para bajarlas y podéroslas entregar a los humanos que lloraron por mi grave colapso mental.

Like needles in my body


Como agujas en mi cuerpo
las imágenes se clavan
no sin antes ser afiladas
para que lleguen hasta el alma

Su significado aún no lo sé,
sin poder moverme yo me hallo
pues éstas no me dejan pasar
más allá de las pisadas

Aunque se pierden con el tiempo,
regresan, aunque en vano
ya que de nuevo se van en la arena
y hay que volver a empezar

Pero con miedo a que esto ocurra
podrían irse para no volver
pero para entonces,
ya bastante afiladas estarían,
y se clavarían en mi dura concha de papel.

Contra el pino


Con mal fario y mala suerte
de chocarme contra un pino
creyendo ser mas dura que la muerte
pero al final soy solo un comino

Me acostumbro con el tiempo
a beber ron más añejo
que sube a la cabeza
y olvida lo perplejo

Aunque aguardo hasta la meta
aunque me caiga en el pedregal
no quiero ser cateta
y toparme en el cristal

Creencias y carencias


Crecer no es malo
No querer crecer es horrible

S. E. X.


Sensación de descontrol en el cuerpo
la piel ardiente
quemada por el fuego interno.

La mirada cautiva
perdida en el momento.
No soy yo.
Me pierdo

Mientras piel con piel rozan los latidos
se hacen más y más unánimes las voces
y me pierdo.
Sí me pierdo...

en el cuerpo
la sensación de ser un animal
puro y duro animal
perdiéndote
perdiéndonos...

para llegar a ese punto
último
sublime...

y soy mi tribu.

Algoritmo de realidades


Cuando cálidas caigan las palabras
y en el suelo se amontonen juntas para que se las lleve el viento...

Si no es mi mano en la chimenea
la puesta de sol de un día ya viejo
si no son mis ojos los que ya vean
o mi piel, erizando mis vellos

A cada esquina que vea, me suene a risa
cada llanto que escuche a un corazón alegre
cada cabeza rota a felicidad nacida
y cada momento lo deje pasar rápido
como tu sombra lejos de mí.

Cuando todo esto equivalga a no ser yo
dime: ¿qué es, pues, lo que queda de mí?

Con mi arma en el hombro lucho contra estas tempestades
contra esta avalancha de palabras vacías y oídos sordos
más vale que la esperanza siga haciendo en mi brazo su deseo
porque me tiraron a la vida cual bolsa de basura al basurero.

¿Qué es todo esto? - me pregunto
lo que veo, lo que me rodea
¿cuál es el sentido?

Y preguntas trascendentales que día a día en mi cerebro rebotan
con respuestas que a medio camino intento encontrar
y en vano, echo mi pecho hendido al suelo
quisiera...

In memoriam


Esta noche
cuando termine de acostumbrarme a lo que deseo
cuando mis ojos se cierren para pasar en vela un dia más
y recapacite mis sentimientos internos
me daré cuenta
de que todo queda cada vez más lejos
pero a su vez a la misma distancia

Pasarán los años
que serán más lentos que los dias
y notaré como ya no hay olor que impregne mi nariz
ni mi piel que sienta uno
y ya no me hace falta...

Costándome trabajo este sin sabor
he de decir que he recobrado la vida
y me mantiene con la resaca aún
pero cada segundo que pasa todavía menos.

Solamente tengo que susurrar
que son pocos los que saben leerme
o al menos algo de eso
tan solo es una parte de la mínima que deseo
pero es suficiente
para sentirme vivo

Digáis lo que digáis
ni dentro ni fuera
ni paso atrás ni paso adelante.
Aquí me quedo.
Y creo, que es suficiente.

Deception

Es triste reconocer que te has apoyado en el aire pensando que era de homigón.
Es triste ver como empiezas de nuevo, como lo das todo, como te esfuerzas, como sigues intentándolo una y otra vez sin tener respuesta a cambio.
Es triste ver que te quedas vacío de palabras y sentimientos, como el cansancio se apodera y entender con el tiempo que te has equivocado de persona creyendo que supondría un dos y no un uno.
Uno no lo es todo, uno necesita de dos en conjunto. El dos es un número completo en sí mismo que acompaña el uno más el uno.
Y la decepción tanto de otros como de ti mismo, por no haber escogido lo que convenía en el momento y dejarse llevar por lo que hubiera podido ser.
Hoy estoy decepcionada por las palabras de promesas que se quedaron en nada, se quedaron en palabras que se las llevaron el viento y que no eran más que simples gotas de rocío que con el sol se desvanecen.
Y ese pesado árbol que quieto e impacible se deja vencer por el viento, deja llorarse por las nubes... la pasividad de la nada, el sentimiento vago de agonía ante algo que no es ni parecido a una lucha, ese casancio ante todo y tener que dejarse hacer, esa sordera con palabras escogidas y el poco entendimiento de una mente si preocupaciones.
La pasividad de las horas, mientras pasa el tiempo a su alrededor y vuela como un ave sin ganas que simplemente se deja mecer por el viento.
Y mientras esto era nada y yo todo, mientras la preocupación de los polos se hacen opuestos, me miro, reconozco y lloro de rabia por haberme equivocado, oooooottra vez.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Te busco para darte toda la razón que antes no entendía.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Querido (no) lector:


Si es que no lo has hecho ya
atravesar mis líneas escritas con tus ojos
recorrer estas palabras sin encontrarle sentidoAlineación al centro
Ni tampoco interesarte.

Ya me da igual el olvido
tus ojos, tu voz, tus manos...
lo que hayamos dicho
o intentado especificar.

También me dan igual tu mentira
guardada en tu puerta de recuerdos
la cual me arrepiento de abrir.

Mejor que te quedaras dentro
y que no me dejaras entrar.

Ya no tienes nada que demostrarme ni me importa
para mí no ha sido más que un tiempo malgastado
tendiendo mi mano para nada
doliéndome cada una de tus palabras.

Y ahora, que ya eres un número más en mi vida
una lista negra a la que no debo volver a mirar
lo único que me queda es decirte:
jamás debí abrirme a tí
jamás debí darte tantas oportunidades
ni tampoco debí intentar ayudarte.

Ya que no estás
puedo decirte:
Aprende a nadar en tu vida.

Lateralus


Como el eco que intenta resonar cada vez más y no lo consigue
como la única manera que tiene la vida de decirte que está ahí
apago el entendimiento, lo hago mío
y el silencio no dejará huellas que reboten en ningún obstáculo.

Harto de buscar sin encontrar fuera
una gran lente que amplía mis adentros
los limpia de costras externas
de absurdez absoluta que tanto impera.

Sin voz, que no necesito decir ya nada
porque nada entiende este mundo de no saber
y apresurarse antes de la muerte
de rellenar huecos obligados a rebosar.

¿Y quién entiende a un tipo tan complicado...?

La marea



El despertar de cada mañana se hacía intenso, frío... en sus manos cabía el miedo, en los ojos la duda y en las pupilas lo poco que le quedaba ya de sueño.
La piel seca al sol y el olor propio de la arena. El mar había transportado en su seno el cuerpo desnudo de aquel que llevaba ya demasiado tiempo vagando, perdido en alta mar.
La voz apagada y el sabor a sed en la lengua... aun así quedaba el sentimiento de haber ganado algo, siempre a contracorriente.
Tempestades y aguaceros sucumbieron sus espaldas, pero no hay mejor manera de vencerlas que con tus manos, con el sentir del latir un corazón cada vez menos ajeno a su cuerpo, quizás se convertía en algo más cercano y más certero... pero aún dolia la cabeza de las intensas jornadas que la mar le había hecho pasar.
No osbtante, ya no sentía miedo entre las pestañas... le había vuelto a ganar otra contrapartida a la vida y había conseguido hacerse en ella un pequeño hueco, en los ojos melodiosos de un alma impaciente, que sin duda alguna vagaba de igual manera por las tierras de este oscuro acantilado donde estallaba la marea.
Sus pies que poco a poco descansaban en la arena, con un andar profundo, como de otro mundo, haciéndose casi uno con las conchas que el agua había ido depositando.
Rasgaban las piedras y casi se hacía de noche... pero ¡qué demonios! era la noche más bella que jamás había visto: el cielo estrellado y los pies en tierra. Me había agarrado sin querer a sus tobillos y tendiéndome la mano tiraba de mí como nadie jamás pudo hacer. Le miré a la cara, me mostró una sonrisa y sin mediar palabra se la devolví.
Desde entonces, pues, suyos son mis labios y mi piel.
No se si tenía alas pero me pareció ser un ángel, que me había sacado desde la mismísima nada sin pedir nada a cambio... quizás una sonrisa, o todas las que me quedaban.
Y se me olvidó quién yo era, desde ese preciso momento y sentí volver a nacer.

El vendaval


Cortar estas ramas
es como cortar parte de mí.
No se quien coño se dedica
a soplar cada vez con más fuerza.

Tiempo perdido



Al comparar el ahora con el antes
me doy cuenta de que he perdido el tiempo intentando comprender lógicas absurdas.
Intentando cerrar los ojos a sabiendas de que al mirar ya no vería nada, además de excusas baratas que ni en cualquier "todo a cien".
Y yo, tonto iluso que piensa que todo lo que viene es cierto y real.
Echando la mirada atrás me doy cuenta de que he desperdiciando la mitad de mis horas mirándome mal, con unas gafas oscuras que no dejan verme en condiciones.
Y cada vez con más asco pienso en cada segundo, cada noche y cada sueño tras la misma idea una y otra vez...
¿porqué nos empecinamos siempre en la idea que sabemos que más nos hará daño?
Pero cada vez con más claridad veo que mi tiempo es oro, que mis momentos son únicos y mios y tan solo dedicaré a hacer el rompecabezas de lo que crea que tiene solución.
Ya no soy altruista, ya no pienso ser Pepito grillo.
Y yo que estuve harta de silvar una y otra vez y Pepito no aparecía...
Fumo, me consumo, pienso: ¡Qué absurdo!, me doy la vuelta con mi cara de asco y me voy.
ME VOY!

La pérdida de su fe


Como un borrador que sobre su piel descansa, la blancura del desprender de su tez deslumbraba sus ojos, las manos pintadas de restos de acuarelas y pegamento, la sonrisa pícara y torcida de sus labios que decían sin palabras que algo estaba pasando muy adentro de su boca, la mirada que esquivaba las pupilas y que observadora descansaba en cada momento, poniendo en pausa el tiempo y acelerándolo a su antojo.
Su rostro juvenil y su cabello enmarañado, triste y apagado, que auguraba pasados brillantes pero que ya se habían desvanecido.
El sonar de su voz en sus tímpanos, ese tono agradable con tan solo decir ¡hola!, que transportaba sentimientos de un lado a otro de la tierra, de países lejanos a zonas desconocidas e inhabitables.
Ese era su sentimiento, su alegría, su amuleto, su casi dios.
Y cuando la pena invadió su lucha, cuando ya no habían ni palabras ni gestos, ni esquívos en las miradas ni colores ni hechos, como aquel que le destierran de su patria más amada, se sintió descastado, solo, abandonado...
que los ojos no den crédito cuando la espera se vuelve eterna y ves pasar segundo tras segundo cómo delante de tí caminan personas sin tan si quiera mostrarles una mirada de aceptación.
Porque el dios, que no es más que la proyección de todos nuestros deseos y energías hacia un ente abstracto por medio de la fe, nos quita nuestro mérito de ser nosotros mismos los que consigamos los propósitos.
Nosotros creamos a Dios, creamos a nuestro amuleto y que una vez perdida su fuerza, el Dios no es nada ni está en el cielo, ni el amuleto es mágico: es tan solo un objeto cualquiera al que en algún momento le hemos otorgado un valor que era nuestro.
Pierdes la fe, caes en tierra y en tierra no existen Dioses ni amuletos que salven: solo tú y tú mismo.
Alguna vez recuerda algún simple hecho que le haya devuelto la sonrisa o que le haya iluminado los ojos, pero ya no tiene sentido seguir con ese objeto inservible sin fe: es como tener una piedra por querer peso encima, no por su valor... y cuando las cosas empiezan a dejar de tener ese valor que le damos, es obvio que ya no valen nada, ni si quiera valen la pena.

Somebody someone...


Odiar todo aquello de los demás de lo que uno escasea.

Up is down



Todo es más fácil de lo que crees.
Una idea puede cambiar tu vida,
puede darle forma entorno a ella,
puede condicionarte sin saberlo...

Agárrate a la cuerda
tira bien de ella
y dale la vuelta a la montaña.

Entonces, y solo entonces
podrás decir que si te caes de la cima
la cima va contigo.


Encadenados



Y al despertar
en cada movimiento,
tus ojos,
en cada palabra,
tu sonrisa
en cada significado: tú.

:
el aire que ansía mis pulmones
la necesidad de mis manos al tocar.

Tocar parte de la vida que jamás conocí
donde terminan mis ganas de ser
y empiezan tus palabras.

Desde entonces susurro en las noches
y con una mano desde este vacío me agarra...
y no poder percibir los días
si me falta tu aire, tus ganas

Porque cada segundo pesa
si pienso
que no eres parte de mí.

Y poder atravesar con un beso,
con un abrazo
con un sentimiento
el cuerpo y la mente.

De tí...

Azul y psicodelia...


Por los que nos perdemos sin buscar
los que miramos sin abrir los ojos...
por los que hablamos siendo mudos...

Por lo que nadie dice y todos entienden
por el sabor molesto de dolor en la boca
por la tempestad y la calma
por serlo todo y a la vez nada.

Por los que morimos y volvermos
por los que corremos
por los que respiramos sin aire
y nos ahogamos sin agua.

Por lo que somos
ahora y luego no seremos
por nosotros, por ellos...

¿Por qué?

Morir en tiempos modernos

Sonaba el despertador en el 323 de Madison Avenue. Las últimas farolas de la calle se iban apagando lentamente. Aún no había cambiado el horario de verano y la avenida se encontraba vacía y húmeda a estas horas de la madrugada.
Harry apagó el despertador a tientas con la mano izquierda, el cual cayó precipitadamente desde la mesilla de noche al suelo, haciéndose añicos en el momento. Poco a poco fue despabilando a su cuerpo, obligándole a salir del calor de entre las sábanas, alargó de nuevo su mano y encendió la luz.
Mientras sus ojos se hacían con la luz del cuarto y sus pupilas poco a poco se iban contrayendo el primer pensamiento de la mañana cruzaba su mente: "Soy un chico con suerte".
Tenia 24 años, había terminado recientemente la carrera universitaria de periodista. En sus notas podría verse como el esfuerzo de año tras año encerrado en su habitación habían dado sus frutos y, aunque no era el primero de su promoción, no estaba muy lejos del principio de la lista.
Había conseguido una de las mejores notas, eso era indudable y Harry se sentía satisfecho. Consiguió algún trabajo como fotógrafo de pequeños eventos en un pequeño periódico gratuito de la ciudad y, con lo poco que llegó a reunir decidió mudarse a ésta.
Y así era: hoy era el primer día de su vida. Además había conseguido un trabajo más importante en una agencia, la cual se movía tanto para periódico como para televisión.
Hoy era un día importante, un día grande, un dia de esos en los que dices: "me siento vivo y ya se por qué".

Recuerdos de un naufragio


Y sonaron tormentas cuando al fin la costa estaba en calma.
Llovía.
Tronaba.
El mar nos partió en dos.
Nos perdimos.
Yo morí y tú te quedaste con todo.
Y con el tiempo amainó la tempestad...
Yo, barco que no sabe de navegar sin navegante
dejé mis restos rotos en la profundidad de las aguas
que poco a poco el mar escupía en sus orillas.
Tropezaste con mis rotas maderas
esputabas palabras de asco sobre ellas
y paseaste sobre la arena
con una mirada de desdén.

Peonzas de vidas



Parecen peonzas
todas esas vidas desgastadas
sin ilusiones, con vanos recuerdos del ayer.

Parecen vacíos barrancos
que se tiran a la nada
y de la nada respiran.

Y muertos vivientes, también son
que queman los entredichos
entre palabras.

No son nada, no.
Almas en pena. Peonzas sin gravedad.
Aunque más gravedad es la pena
de no ser nada ni reconocer serlo.

Ni estabas ni estarás


Crecerá el vacío de su desierto
que continuamente anochece
con los ojos puestos en el infinito
y el baile de sus músculos.

Perder el tiempo
sin un porqué de su angustia
si alguna vez tuviera.

Y que paso hacia delante asoma
sobre otro mal puesto por detrás...

Andar andando,
mordisqueando sus labios
y riendo con su vacío,
vacío que no entiende ni hace de entender.

Le gusta escuchar de otros
para llenar su existencia.

Sus motivos llenos de tonterías y parsimonias
del "debe hacerse". Nada más.

Y una que harta de explicar
los labios resecan las palabras,
gira la cabeza, no dice adiós
y una vez más, la señora, se va.

Tres puertas


Celebraré el estío del lado rompiente de tus olas.
La caída de la noche en los atardeceres por donde tu boca se cierra al girar la puerta.
Las cadenas que susurran un "vámonos" tardío arrastran lamentos con las rocas.
Por el orgullo y sacrificio que al pastar los veranos y su calor, mirando de pies hacia pies sin bailar la salsa del son de la vida. Escupo. Escupo a la risa y al cantar. Llamo a la tragedia a su puerta y con el tintineo de su mirar, esplendorosa ella me atrapa diciéndome que me quiere. Pero ni el querer de saberes creo yo, sino de creer supiera que sus ajadas manos por las cuales me toca.
Y nos hemos muerto y nos da igual.
En la chatarra maloliente queda el insignificante ruido, que mientras acaece con los días y se devanece con las horas...
básicamente un portal donde no poder entrar, si me preguntan donde van mis ojos, mis ojos van allá donde llegue el mar. Ni más.

He borrado

He borrado el sendero 
donde los caminos se juntaron,
 las piedras en la arena, el sol, el viento,
 el mar.

He borrado el otoño
mientras el arbolito no crecía
y las ojas yacían
sin hacer ruido al pasar.

He borrado los ojos
con los que mirabas al vacío
el tiento de mis palabras
los susurros... las idas y venidas.

He quemado tus recuerdos
con un hilo de silencio
con un halo de crudeza
y una pizca de nada más.

He sentido la nada,
con el dedo apuntando a mi almohada
viendo que no estaba
que nunca ha estado ni estará.

Y como un fantasma
alza el vuelo en su flotar
se deshace la primavera
el verano, el sol
que poco a poco dejó de existir.

Y con un dedo, sin apretar
he borrado lo que no tenía huella
de esa que cicatriza con el tiempo
y amarga al dejarse pasar.

Pasa el tiempo, el sol, las olas
las horas, y de nuevo el tiempo
que ya no es viernes
ni nada nuevo.

Y se desvanece la sonrisa vacía
de una mente sin recuerdos.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Paracaídas


Y que me dijeran a mi, que los pies servían para andar, dándoles igual el camino, sin encontrar el sentido ni las riendas de este par. Que tengo una guitarra que no se tocar, un cielo cubierto, un sol que no alumbra, las sábanas vacías y 300 metros cuadrados de mi, con y sin paracaídas hacia este lago sin sal.
Y lo he dicho mil veces, que no hay destino sin sendero, aunque el aguacero te lleve a las olas, que no hay puerta que no se abra ni ventana que no esté abierta.
Quizás una almohada para el golpe, no se, el viento aligera los momentos, se los lleva como suyos y los hace eternos, en menos de un segundo. Y en un segundo entero pasa tu vida y la mia agarrados de los mofletes como niños, llorando por los pañales mojados, por lo que se lleva la vida cuando te conviertes en inhumano.

domingo, 12 de agosto de 2012

RE-L

Somos presos de una idea ajena. Nuestras vivencias, nuestros hechos, decisiones y, en definitiva, la razón de ser de uno mismo no viene determinada desde el ser en sí, sino de un continuum temporal en el que las ideas y costumbres han sido extraídas de otros, y a la vez de otros más antigüos. Eso no significa que hubieran variaciones, también existe la rebeldía ante la norma que, aún así, seguiría convirtiéndose en otra norma, distinta a la anterior pero al fin y al cabo algo que ata al ser humano al ser o no ser.
Somos un conglomerado de decisiones propias y ajenas de normas y leyes que se contradicen para volver a ser las mismas que antes en un origen: el pudor, la vergüenza... ¿realmente existieron en un origen o, simplemente se fueron creando conforme a la evolución social?, creo que más bien lo segundo, dudo mucho que nuestros ancestros vistieran polipiel para sentirse más guapos.
Cuando aún éramos animales, éramos más libres que ahora ya que nos hemos ido aprisionando nosotros mismos conforme la sociedad avanzaba.
¿quién compara a un mono con un humano? ¿quién encierra al animal, y quién se encierra a sí mismo en un laberinto de normas sociales y protocolos? ¿realmente es lo que nos diferencia del animal, todo ese número de leyes que hemos creado y creido para regular el gran monstruo en el que se ha convertido la masa social?
También es cierto que pienso que una anarquía sería imposible si no quisiéramos volver al árbol ¿quién sería el primero en proclamarse jefe? ¿y en sacar un arma para demostrarlo?
¿Dónde está la delgada línea entre la libertad y la esclavitud?

domingo, 22 de julio de 2012

jueves, 12 de julio de 2012

Paradoja dudosa

No tengo ojos para ver el mañana, dice que hay quién los tiene, y, sinceramente, si yo los tuviera, no querría saber de segundos mas tardes del ahora.
La incertidumbre, ese tipo de cosas que ocurren sin que uno lo sepa o espere, esos hechos que nadie puede manejar a su antojo. Podría ser que hoy sea mañana en algún universo paralelo del cual no tengo ni idea, y eso, amigos míos, provoca a sí mismo incertidumbre.
Creo en las paradojas y que todo esto está lleno de un sin sentido en el que tratamos de encontrar las respuestas en una nube de preguntas retóricas cuya única existencia nuestra sea posible gracias a ellas, pero por no ser creyente ni tener eso que le llaman "fé", la lógica y lo verosímil es lo único probable en el "yo", mío y propio.
Y...¿a qué viene todo esto? Pues probablemente porque intento buscar esas respuestas en mi nube de dudas que día tras día surge al pasar los segundos de un hoy "paradójico" y que el mañana, esa cosa etérea a lo que a día de hoy podemos llamarlo viernes, o día 13, o dentro de algunas horas es algo tan incierto y tan volátil que imaginarlo dentro de un año el miedo y la duda crece.
Habrá un próximo 12 de julio... o eso creemos y eso es lo que el caminar dia a dia nos dice, pero dónde y cómo, son preguntas cuya respuesta da miedo saber.
Resumiendo: mis espectativas del mañana puede que no se correspondan con el mañana propio, y si así fuera todas las esperanzas de un día concreto puede que se transformaran en un ayer.
"Lucho para que el mañana, nunca sea como ayer".

domingo, 27 de mayo de 2012

Grande

Una mano suave que deja caer las piezas
que desperdigadas por la mesa, callan, observan
se deshacen y luego... nada.

Como un obrero en crisis
como un país con futuro incierto
se desata la rabia del que quiere y no puede
del que ama y odia...

y así, con el esfuerzo de los buenos días
le canto a las lechugas porque de llorar no puedo
¡Y tú! pobre hombre que ni si quiera éstas tienes:
te ries, te regodeas, me sonríes siendo nadie
y en nada me dejas.

Que tus calles son vacías cuando te aparece la congoja
con la vergüenza de un amo que no entiende de futuros
me regodeo en la impotencia por ser yo,
por ser nadie ¡Oh Don Poderoso Dinero!
Doña Poder nos susurra...

Y sus elefantes nos pisa la testa
cada día con su grácil pasar ruidoso,
 tirando piedras, haciendo daño
doliéndonos los ojos y preguntándonos:
¿Qué de nosotros ha sido?

sábado, 26 de mayo de 2012

Con dos razones

"Ir contra el mundo con dos cojones no es lo mismo que ir con dos ovarios"

martes, 6 de marzo de 2012

Gravedad


Son las ondas del viento
que cambia la presión de mis arterias
el mar que estampa las olas en mi cara
cuando había anochecido en desierto.
El empuje de los pies hacia arriba
de las cuerdas que se enrredan en las pestañas.
Donde los ojos durmientes
decaen en la desesperanza.

El giro de la tierra, y yo, a noventa grados de la realidad
con las facciones consumidas por las palabras.

Entonces pesan piedras
siendo flexible como un junco
delicado como un pétalo de rosa
el giro inevitable...
la vuelta, en espiral.

Mirando el reloj sin perder de vista las manecillas
se pasa el oxígeno de mis pulmones frente a mis narices.
Anhelo lo que no tengo
y como si nunca pudiera tenerlo
me aferro a clavos clavados
patinando en el asfalto
una vez más...

Una vez más.

lunes, 16 de enero de 2012

Descending.

Y cae al vacío
descendiendo entre la nada y el todo que le queda debajo.
Las lágrimas que le recorren las mejillas flotan ingrávidas en el sol del atardecer.
El sudor seco, los ojos abiertos,
las pupilas incandescentes de la ceguera del momento.

Mientras le adelantaban las piedras que con su cuerpo caían,
los ojos de ajenos que no comprenden el dolor, se sorprenden.
Las bocas gritan.
Pero es tan solo un momento de decisión
caer no es tanto si se hace rápido.

Parecía que el cielo estaba nublado.
Mientras se apagaba el viento
el día, las horas.
Todo.