domingo, 18 de noviembre de 2012

Mamá, quiero una guitarra


-Mamá, quiero una guitarra
No se cuantas veces le dije que la quería. La deseaba sobre todas las cosas...
Fuí haciéndome mayor con el tiempo, como todo el mundo, fueron pasando los años, y yo seguía sin guitarra.
Ella, lo veía como un trasto inútil, uno de mis empeños e impulsos por empezar algo que nunca acababa. Pero no, yo cerrado de cabeza le decía una y otra vez que no...
Mientras más pasaba el tiempo, más me fijaba en los sonidos de la guitarra, las canciones que dividían los acordes para ella y luego conocí al bajo. Pero no era tanto como ella.
Lo tenía todo: el sonido en cada melodía, la sensualidad del tocar cada una de sus cuerdas y esa forma de mujer que la hacía aún más deseada...
Yo quería una, como Paco de Lucía o como Jimmy Jendrix... daba igual, yo solo quería una guitarra. Mi guitarra.
Pronto me mudé de casa, cambié los hábitos y me hice independiente, pero no olvidé que tanto la deseaba y trabajé para conseguirla. Sí, al fin sería mía.
Cada mañana, al ir al trabajo los escaparates hacían de mí grandes estrellas, y al fín, un día ahí estaba ella: aguantada entre cuerdas al fondo del escaparate. Color madera de cerezo. Un brillo que ni el sol de la mañana podría hacerle sombra...
Al día siguiente, sin más tardanza quedé con ella, en su tienda y me la quedé. Fue mía. Es mía...
Ni los barquitos de juguete ni las bicicletas ni patinetes me hacían tanta ilusión como ELLA.
Ella me hacía compañía en las noches a solas. Tocándola a ella, durmiendo en mi misma habitación. Sí, estaba enamorado de sus cuerdas y su sonido.
Poco a poco empecé a tocar con más y más ímpetu, llegando a sacar melodías increíbles que nadie llegó a escuchar.
Pero entonces se acabó la soledad, conocí a otra. Otra de carne y hueso, un día en un bar.
Primero una noche, luego dos...
Llevábamos dos años de novios y ella me dijo "te amo", llevábamos seis y nos fuimos a vivir a la misma casa. Llevábamos ocho y el pequeño Nícola le dijo a mi mujer:
- Mamá, necesito una guitarra

1 comentario:

Kesäyöt dijo...

Que historia tan bonita :3 ¿que haría la madre en aquella ocasión? tengo la sensacion de que se formarían peleas padrevsmade el padre porque si y la madre porque no...no me pregunte por qué, me he inventado la continunuación xD. Hay muchos deseos que sólo podemos cumplir nosotros mismos, aunque sea algo tan sencillo (y a la vez tan importante para alguien) como tener una guitarra).

Hablando de guitarras bonitas:
https://fbcdn-sphotos-f-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash3/734480_465441756826092_285893375_n.jpg

muuá bonita!