viernes, 25 de septiembre de 2015

Absorvente


Si te pasa lo mismo con todo el mundo
quizás...
el problema
eres TÚ!

lunes, 10 de agosto de 2015

Des ilusión


A veces soy como una niña pequeña
que tiene ilusión por un amiguito nuevo.
Luego, cuando pasa el tiempo, los conozco
y se me quita.

sábado, 8 de agosto de 2015

Péndulo

No                                                                  me                                                            gustan
             las                                                                                                  personas
                             que                                                                ahora sí
                                                    ahora no            ahora sí
                                                                 ahora no
                                                                 ahora no
                                                                 ahora no.

lunes, 27 de julio de 2015

Ocho dedos.

- ¿Qué te parece, Watson? ¿Crees que el atardecer también es artificial?
Y ahí estábamos mi fiel compañero y yo, Watson, una rata vieja, casi sin pelo pero muy inteligente y yo, un chico veinteañero sin futuro y con muchísima hambre, Ívan, nombre que habían elegido al azar como todos los chicos que nacíamos sin padres. Si los políticos se permitían la corrupción... ¿por qué no saltarnos las normas que establece la comunidad científica...(y moral)?
Nos creaban como clones, para investigar con nosotros y cuando éramos mayores y podíamos mantenernos en pie, nos lanzaban a la calle, a la suerte de alguna familia rica que quisiera tener algún hijo. Los más afortunados eran adoptados por la familia del original, pero eso...nunca ocurría.
Mi sitio favorito era la montaña de escombros que se encontraba en el lugar más alto de la ciudad... que ¿qué ciudad, diréis? Ya no quedaban ciudades, si no restos de edificios del siglo XXI, a esto le llamaban Nuevo Darwin, ahora tan solo el distrito 11.03. Como todo. Un número.
Mi nombre oficial, 6851L, mi sangre, 23+, mi identificación, 6586547963215I, mi color de ojos 85'3, número de dedos: 8.
Una copia defectuosa.
No éramos lo suficientemente bonitos los que teníamos dedos de menos, o dedos de más, o sin dedos. No servíamos. Nos daban de comer, investigaban con nosotros y cuando la ley lo dictaba, nos soltaban como animales cautivos.
Y creedme cuando os digo, que éramos animales cautivos, porque el mundo se nos hacía una jungla.
Sobrevivíamos pocos, un 25% de nosotros aún seguíamos respirando, el resto... quedaban sepultados bajo la mierda callejera cuando un oruga 2714 les recogía para tirarlos a la fosa común.
¿Cuál es mi suerte? Mis ocho dedos... y mis dos guantes.

viernes, 5 de junio de 2015

El sentido de mi árbol


El sentido de mi árbol es
la ópera prima de mi vida,
 ya sea roble, cerezo o sauce,
 nace de una semilla que por casualidad 
o causalidad 
le hace ser lo que es
Que si fuese hueso de melocotón
melocotonero sería.

En una primera instancia
mi árbol, que como todos,
necesitan de agua y luz para crecer
siendo el fenómeno del tropismo
el que haga direccionar sus ramas.

Y pasa el tiempo para que llegue la primera primavera
que mientras crece y no
el joven ramarajo
que solitario permanece
se hace sus inviernos

Esperar la primavera
cuando la flora emana savia
se polinizan las flores
y las alondras cantan.

El primer fruto de mi árbol
es tan pequeño y tan costoso
que sea, no por ello el peor,
pero si que con orgullo
se hace, se nace y madura para caer
y volver a la cadena de la vida.

Y que hoy en día, cuesta tanto una simple flor
que a veces queda incluso escondida
a la sombra de lo que nadie ve
ni quiere.

Estando así, mi árbol florece
con las primeras luces del día,
queda solo un paso, o eso me digo
para fruto ser y emerger de nuevo.

Y que duro es el camino
de ser un centenario tan nuevo.

lunes, 11 de mayo de 2015

He conseguido un tú.


He conseguido un tú, un yo, un nosotros.
Un tú con miras de fuTÚro.
Y ya que hemos hablado del pasado
de lo que nos pesan las piedras del camino
ahora solo queda mirarnos para seguir andando.
¿Hacia dónde?
Hacia delante, no más.

Y es que lo notas cuando abres los ojos
cuando miras y ves reflejo.

Y me dejo llevar río abajo
porque no hay agua que no desee correr.

He conseguido un tú
de esos que tanto deseaba encontrar.

Por lo que el dolor ya duele menos
y el amor, ya ama más.