Deja de ser servicial.
Deja de quedarte en sitios no disponibles.
Rompe el puto patrón de una vez.
Deja de quedarte en sitios no disponibles.
Rompe el puto patrón de una vez.
Que vengas de relaciones donde te adentraras a lo loco y acabaran haciendote daño, y que concluyas que para conocer a alguien tienes que mantenerte detrás de la muralla, no significa que hayas aprendido algo.
Sabías que yo venía de cosas que me habían hecho daño y no quise cerrarme a conocerte y que me conocieras. Nadie se merece arrastrar con la carga del otro y aunque me dijeses que no querías pagarla conmigo y que no estabas preparado en un inicio, lo acabaste pagando de alguna manera.
No actuar de forma coherente, el decir que me aprecias, me quieres y que soy tu mejor amiga al final era más por no perderme a que realmente te preocuparas por mi, si de verdad te importase, hubieras sido claro y no a base de indirectas a las que yo no quería entrar porque ya me conozco al camino donde me llevaba.
Hablar de todo no significa comunicarse, decir a alguien que te importa no significa que lo demuestres.
Sostener la incomodidad de una conversación adulta, el exponerse de forma real, no solo diciendo tus vulnerabilidades sino dejando que te vean es muy importante para establecer relaciones sanas.
Hacerte una pájara mental y actuar en consecuencia sin que el otro sepa realmente lo que pasa, dejandola hacerse un caos y afectando a la autoestima, no es ser maduro emocionalmente.
Que una vez me dijeses que no estabas preparado porque te lo dijera tu psicologa, significa que no has aprendido nada.
Hay que ser valiente y consecuente con lo que uno da y demuestra, que yo pensaba que sí eras coherente, hasta que me encuentro con tremendo plot twist de que me dejabas detras de un muro haciendome mierda solo porque dabas por hecho que nos íbamos a liar entre broma y broma y con ello te engancharias y acabaría sucediendo que los planes vitales no concuerdan
Si tanto te gustaba la broma y te llevaba a bajar la guardia, no empieces con ello, si sabes como te pones pa qué te autoinvitas.
Lo maduro seria dejarme ver de ti si lo que eres es real y dejarme decidir si quiero quedarme con ello o no.
Y en el caso de que no, tanto para uno como para otro, establecer los límites hacia donde no podemos ir para perjudicarse.
Pienso que no conocer a alguien solo por los hijos es perder muchos grises, al final acabarás creando un vínculo solo por necesidad y ojalá aciertes, pero el camino es complejo y una relación sana se basa en tiempo y paciencia.
Me encuentro con que había una falsa verdad y falsa empatía, con un descarte, un observar desde la atalaya pero sin bajar al ruedo. Un acto de cobardía.
Por mi parte, la empatía me lleva a sentir que necesito cuidar del que viene mal pensando en que al menos se valorará lo que hago, y al final se convierte en un desgaste.
He intentado tener tacto, comprensión y coherencia, mostrar como soy y lo que soy, y aunque sea lícito que los planes de vida no coincidan, si lo tienes tan claro ve con ello por delante, no te comas el tiempo de nadie, ni me busques cada día y me cojas del brazo para al final no darme nada.
Pensaba que podía confiar en ti, pero no, pensaba que podía dejar mi vulnerabilidad a buen recaudo porque sabrías qué hacer con ella y no ha sido así.
Si has ido a terapia para que te den respuestas es que no has entendido nada.
Que vaya bien, campeón y que la vida te dé hijos pronto, eso te deseo.
Pasdescanse.
Ya no me conoces en esta fase y ya hace tres años que no se nada de ti, que nuestros rumbos se separaron.
Tengo que agradecer que a pesar de decirte que no un par de veces, te quedaras, que valorases lo que te aportaba y que fueses un punto de apoyo durante tantos años.
Jamás intenté extralimitarme ni aprovecharme, y siempre fui sincera, contigo y conmigo.
Sé que lo intentaste muchas veces y hasta el último día que nos vimos había algo que intentaba bajarme la guardia, pero jamás entré en un lugar que podía llevar a que nos hiciéramos daño, pero nos aportamos mutuamente todo el tiempo que pudimos entre risas, llantos, viajes, cenas, cafés, barbacoas e incluso videojuegos online.
Habían muchas cosas de ti que me hicieron que no te escogiera, entre ellas yo, que estaba cerrada y tu que necesitabas prácticamente de mi hombro emocional casi cada día.
Y así pasó, que cuando yo no pude, se te convirtió en frustración y cargaste contra mi en el momento en el que peor estaba.
Aprecio muchísimo todos esos años, aunque te agarrases a mi puente tan fuerte que a veces pareciera que no podias vivir sin él.
Y aunque al final te fuiste, nos aportamos durante un tiempo, unos años.
Y es normal, entramos en una dinámica de viejos carcamales discutiendo por gilipolleces.
Gracias por todo, lo que sea que andes haciendo.
Esto no lo leerás porque creo que desconoces de este blog y si algún dia nos vemos seguro que me echarás en cara algo. Lo de volver a lo mismo una y otra vez siempre fue lo tuyo.
Gracias de corazón, y perdón si alguna vez sentiste que estabas esperando, a pesar de haber sido lo más coherente que pude.
Siento si fue así.
Solo lo parecía.
Darle vueltas al coco
No es tener profundidad
Solo es darle vueltas al coco.
Y yo medio hecha, sin estabilidad, con miedo a mi futuro y con una enfermedad que casi lo imposibilita.
Nunca me cerré a esa opción pero, no es algo que se pueda tomar a lo loco.
Porque es un paso adelante que no puede dar marcha atrás.
En fin.
Así es la vida.